Un propuesta frecuente en este blog es la TecnoVida. No es un asunto de mera especulación o de búsqueda de un neologismo que se sume a la ya de por sí enorme cantidad de conceptos que envuelven nuestro día a día. La idea detrás de la TecnoVida es, básicamente, explicar como el ser huamano es capaz de utilizar las hermientas tecnológicas para establecer sus interacciones simbólico-sociales. Y por definición, esto no aplica solamente a nuestro tiempo.

Incluso perguntando por ahí, me encuentro con un sin fin de ideas relacionadas a dicha palabra. Incluso alguien me comentó “si te remites a la etimología de la palabra te da mil (cosas) ideas

Así, el asunto no se limita a lo que vivimos hoy día con internet y sus derivados. O con aparatos de última generación o llamados “inteligentes”. El concepto está construido en torno a un asunto de historia y de desarrollo de culturas -o civilizaciones.

Parte de esto es lo que Felipe Fernández-Armesto escribe en su libro “Civilizaciones“. Una lectura recomendable para entender que el proceso de “conquista del hombre” frente a la naturaleza para lograr establecer su cultura en sus más variadas formas y como eje de vida.

Por otra parte podemos entender, que una vez establecido el hombre en grandes poblaciones y al desarrollar diversas formas de organización, se establecieron las bases para la salida a escena de la intercciones comunicativas que han determinado el mundo conocido como occidental. Así llegamos a la etapa de la convergencia de ideologías, regímenes de gobierno, modos (y modas) de producción y economía y, por supuesto, medios de comunicación.

Una lectura relacionada con esto es el libro “De Gutemberg a Internet” de Asa Briggs y Peter Burke. Ambos historiadores reconocidos y que en este libro podemos ver desde una perspectiva histórico-social el desarrollo de los llamados “media”.

Así las cosas…

-ADM

Ya lo habíamos mencionado anteriormente. Y mientras en los foros mundiales y económicos como el de Davos, se habla del “Power of Collaborative Innovation” en el marco de las ideas y lo que supuestamente debemos hacer, Milenio Diario publica la propuesta de Peter Gabriel para utilizar las redes que ya poseemos para hacer lo que no estamos haciendo:

El músico británico Peter Gabriel cree que los teléfonos celulares pueden cambiar el Tercer Mundo. “Los teléfonos móviles son la clave de la transformación de los países en vías de desarrollo”, dijo en la feria de la industria musical Midem, que se está celebrando en Cannes

Llama mi atención que no es la primera porpuesta de este tipo -y tampoco será la última-, aunque las razones que propone Gabriel son, por decirlo de alguna manera, pragmáticas:

“Un teléfono celular puede llevar comunicación y, por lo tanto, formación, a las zonas más alejadas. Las enfermeras pueden obtener rápidamente información sobre enfermedades a través del móvil y pedir asesoramiento a un médico en un lugar alejado, para ayudar mejor a los pacientes”

Mi recomendación para seguir de cerca este debate de ideas, conceptos, intereses y áreas de análisis y estudio.

Links:

The Hub. Anteriormente Witness, que de acuerdo a Peter Gabriel “será el You Tube de los derechos humanos”

The Davos Question. Una porpuesta interesante relacionada con el tema de la tan de moda collaborative innovation.

Aquí una entrevista con De Kerckhove acerca del cambio en la comunicación en su entorno social y tecnológica

-ADM

El sitio Compete.com entrega un informe muy interesante acerca de los sitios de videos en la red. El año 2007, fue sin el boom de las social networks. ¿Ya vieron a MySpace?

GetReligion.org destaca la ausencia de temas relacionados a la Fe, la Iglesia, Dios; en los discursos de los candidatos demócratas a la presidencia de E. En síntesis, la no mención de los asuntos de la religión.

Wired.com desataca -muy a su estilo- el concepto de Disruptive Technology. Esto como parte de su proyecto en linea llamado “geekepedia

Noah Denkt (TM) reflexiona acerca de las implicaciones del periodismo en México. (Completamente en español “germano”)

“Incluso aunque somos capaces de decidir claramente lo que queremos y, posteriormente, de reunir una cantidad manejable de datos válidos, ¿realmente sabemos analizar, cribar, sopesar y evaluar la información para llegar a conclusiones adecuadas y elegir las opciones correctas?”

Este y otro tipo de cuestiones podemos encontrar en el libro: “Por qué más es menos: La tiranía de la abundancia” (The Paradox of Choice: Why More Is Less) del profesor en psicología y economía Barry Schwartz.

Llama mi atención como en este tipo de publicaciones, diferentes disciplinas se orientan hacia la oportunidad de reflexión y análisis de la sociedad de consumo (informada, capacitada, experimentada, etc).

Si traemos el análisis de Schwartz al campo de las tecnologías aplicadas a la información, vemos que no por observar un desarrollo importante y de crecimiento sostenido en este campo, estamos mejor capacitados o tomamos mejores decisiones. Cómo el mismo nos dice:

La avalancha de información electrónica a la que nos enfrentamos es tal que para solucionar el problema de elgir entre 200 marcas de cereal o 5,000 fondos de inversión, primero tenemos que elegir entre 10,000 páginas web que se ofrecen a convertirnos en consumidores informados. Quien quiera experimetar esto en carne propia no tiene más que elegir algún medicamento que esté comercializado hoy día y hacer una búsqueda en internet para descubrir otros usos distintos de los que aparecen en los anuncios (pg 64)

Y creo que conozco auno que otro que se dedica a investigar este tipo de “otros” usos de medicamentos entre otras cosas.

Aquí pueden encontrar un enlace al prólogo del libro.

Asi, pues, mi recomendación pare este fin de semana y empezar un año bien ajustados en preguntar, investigar y entender nuestros mundos…

-ADM

magos-libro.png¿Qué le vas a pedir a los Reyes?” Pregunta por demás obligada en éstos días.

Y seas o no un infante en ciernes invadido por la emoción de la llegada de esos seres o personajes del mundo mítico-religioso, de vez en vez se nos escapa el pensamiento acerca de los bien o mal que nos portamos para merecer sus presentes.

“Los Tres Reyes Magos, la eficacia simbólica” es mi recomedación para aquéllos que quieren cocnocer desde una perspectiva cultural, simbólica y psicológica la utilidad de esta creencia y de sus diferentes narrativas. Así que si no han hecho su carta, pueden hacerla de una buena vez y de paso formarse un poco el tan desagastado criterio de consumo de la famosa “cuesta de enero”

-ADM

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