“Incluso aunque somos capaces de decidir claramente lo que queremos y, posteriormente, de reunir una cantidad manejable de datos válidos, ¿realmente sabemos analizar, cribar, sopesar y evaluar la información para llegar a conclusiones adecuadas y elegir las opciones correctas?”

Este y otro tipo de cuestiones podemos encontrar en el libro: “Por qué más es menos: La tiranía de la abundancia” (The Paradox of Choice: Why More Is Less) del profesor en psicología y economía Barry Schwartz.

Llama mi atención como en este tipo de publicaciones, diferentes disciplinas se orientan hacia la oportunidad de reflexión y análisis de la sociedad de consumo (informada, capacitada, experimentada, etc).

Si traemos el análisis de Schwartz al campo de las tecnologías aplicadas a la información, vemos que no por observar un desarrollo importante y de crecimiento sostenido en este campo, estamos mejor capacitados o tomamos mejores decisiones. Cómo el mismo nos dice:

La avalancha de información electrónica a la que nos enfrentamos es tal que para solucionar el problema de elgir entre 200 marcas de cereal o 5,000 fondos de inversión, primero tenemos que elegir entre 10,000 páginas web que se ofrecen a convertirnos en consumidores informados. Quien quiera experimetar esto en carne propia no tiene más que elegir algún medicamento que esté comercializado hoy día y hacer una búsqueda en internet para descubrir otros usos distintos de los que aparecen en los anuncios (pg 64)

Y creo que conozco auno que otro que se dedica a investigar este tipo de “otros” usos de medicamentos entre otras cosas.

Aquí pueden encontrar un enlace al prólogo del libro.

Asi, pues, mi recomendación pare este fin de semana y empezar un año bien ajustados en preguntar, investigar y entender nuestros mundos…

-ADM

No eran reyes o magos. Eran sabios y contaban con el respeto de sus pueblos de origen. Aunque la tradición se ha encargado de llenarlos de carisma y de muchas historias de por medio.

La foto que acompaña esta entrada es del diario on line El Universal de México. Más allá de la experiencia de compra por la temporada, llama mi atención que la movilidad del mercado y la capacidad de la banca para penetrar en los mercados informales es tal que encontramos a un puesto ambulante (legítimo, pero ilegal) ofreciendo compras a crédito.

No es de sorprendernos. Es una tendencia inevitable. Lo que si me gustaría observar es a los aventurados a realizar dichas compras en condiciones no muy claras por decirlo de alguna manera.

Pongámonos en un (muy mal) plan:

1. ¿Qué pasa si compro toda la mercancia del changarro (o puesto ambulante) y desconozco la compra argumentando el extravío o robo de mi tarjeta?

2. ¿Qué pasa con el número de negocio al cual salió el registro de dicha terminal que se supone cuenta con un número? ¿Y la dirección fiscal?

3. ¿Respalda mi compra la Profeco, la ONU, la OTAN, la Concacaf?

De acuerdo con la información proporcionada por El Universal:

Para que un comerciante formal cuente con terminales punto de venta, debe estar dado de alta en Hacienda y tener todos sus permisos en orden, “por eso, nosotros no nos explicamos cómo los ambulantes ya ofrecen ese servicio”.

Sin embargo, el banco HSBC dice en su página de internet que “sólo requieres de una línea telefónica y un contacto eléctrico. El abono de transacciones se efectúa en automático a tu cuenta de cheques HSBC al día siguiente hábil.

Un comerciante informal debe pagar entre 4% y 5% por cada tarjeta deslizada en la terminal, según sea el banco que la respalda.

Y bueno, creo que la imagen no deja mentir, la terminal es de HSBC. Aunque viéndolo bien, un mercado de mil 700 millones bien vale la pena el arriesgue. ¿o no? (Aquí la información de negocios del sitio web de HSBC)

¿Alternativa? ¿Oportunidad? ¿Accesibilidad?¡Venga, compre, decida!

-ADM

Se dice por igual tránsito o tráfico.

Ambas expresiones son aceptadas por la Real Academia Española. Es decir, pueden usarse respetando las reglas establecidas. Ahora bien… eso no quita el problema de subirse a un Taxi en estás fechas. El problema es de cualquier gran ciudad, espacio, flujo de personas y la centralización de la actividades en torno a los llamados Malls o centros comerciales. Incluso parece que los taxis “piratas” son insuficientes para la demanda de este tipo de trasnporte público.

Dicho sea de paso, la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJ DF) pone en linea una serie de recomedaciones para evitar percances o “sustos” en esta época de felicidad, paz y amor.

Yo por mi parte trataré de romper mi propio record: 32 minutos para tomar un Taxi!!!!

Así las cosas.

-ADM

Starbucks es una paradoja. En su relación interna, los empleados (conocidos como “partners”) manejan un código de ética que podría resumirse en tres premisas: 1. Mantener el Auto-estima, 2. Pedir Ayuda y 3. Escuchar y transmitir lo aprendido. Digo qu es una paradoja ya que, en teoría, estos principios de conducta que llaman “Stars-skills”, van an contracorriente con los principios en los cuales la sociedad actual se ha establecido en estos tiempos…

De acuerdo al sociólogo polaco Zygmunt Bauman, la dificultad para entender el amor y la relación con los otros es un precepto fuera de la razón. El precepto “ama a tu prójimo” está fuera de la lógica de estos tiempos. De acuerdo a Bauman:

“La razón que promuve la civilización (es): la razón del auntointerés y de la búsqueda de la propia felicidad”
Bauman, Zygmunt, Amor líquido:acerca de la fragilidad de los vínculos humanos. México, FCE. 2005. p. 105

Volviendo a Starbucks. Decía en un principio que es una paradoja. Su producto, que no es sólo el café, sino una serie de conexiones y relaciones con aspectos simbólicos relevantes -marca, espacio (“tercer espacio”), servicio y estándares de calidad- son hechos para una sociedad de consumo que cumple con la norma de sentirse valorado por lo que puede comprar y por la “experiencia” de la compra en sí. Llama mi atención entonces que las “Stars-skills” forman una contra-propuesta muy llamativa de entrada:

1. Autoestima ———–> ¿Quién soy?

2. Pedir ayuda ———–> Necesito del prójimo (otro)

3. Escuchar/transmitir —> Aprendizaje/Eseñanza

Por otra parte, y siguiendo a Bauman, esto quizá fortalece la relación interna con la gente que trabaja para esta marca por demás reconocida para el mercado de consumo masivo. De tal manera un partner aprende a “relacionarse” con el otro (partner) a través de la renuncia a su auto-suficiencia. Sin duda, el origen de este tipo de empresa no pudo ser otro que uno fundado por preceptos y cosmovisiones olvidados o cada vez más en desuso:

“La aceptación del precepto de amar al prójimo es el acta denacimiento de la humanidad. Todas las otras rutinas de la cohabitación humana, así como sus reglas preestablecidas o descubiertas retrospectivamente, son tan sólo una lista (nunca completa) de notas al pie del precepto. Si este precepto fuera ignorado o deshechado no habría nadie que construyera esa lista o evaluara su completud”
Bauman, Zygmunt, Amor líquido:acerca de la fragilidad de los vínculos humanos. México, FCE. 2005. p. 106

No quiero decir que todo es “miel sobre hojuelas” en el mundo Starbucks. Lo más relevante aquí, a reserva de sus opiniones- es la “fórmula” de éxito de este tipo de empresas: si alguien quiere lograr una empresa exitosa en estos tiempos, basta con tomar algunos preceptos y cosmovisiones olvidadas y lazarlas al mercado de consumo como algo “fresco” y actual. Sino, pregúntenle a los que votaron por la pirámide de Chichén-Itza como una de las Nuevas 7 maravillas del Mundo

Así las cosas…

-ADM

 

 

Recomiendo ampliamente la lectura del más reciente libro de Gilles Lipovetsky “La Felicidad Pardójica“.

En verdad creo que sería una buena lectura para analizar, debatir y reflexionar acerca de la sociedad que nos hemos convertido a lo largo de estos años. Un proceso que como establece el autor, aun no termina y que ha pasdo de una etapa de Modernidad a una de HiperModernidad, con la Postmodernidad como justo centro y eje de discusiones relacionadas a lo que somos, hacemos y deseamos.

-ADM

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